Fieles a un sueño

A dos, a tres…

A veces necesito un papel y un lápiz para, como siempre se hizo, sumar los años y los proyectos que vamos acumulando. Quieras que no, uno se va haciendo mayor… Pero no por eso vamos perdiendo ilusión, eso nunca. Y además creo poder hablar en nombre de todos los compañeros de Valdelicea con los que llevo trabajando en diferentes frentes, solidarios y empresariales, algo más de treinta años. Cierto, la mayoría rondamos o pasamos la cincuentena. Y como aquel que dice, a los más jóvenes los tuvimos en nuestros brazos prácticamente recién nacidos. De hecho, algunos son hijos de compañeros.
Cuantos más años cumplo más curiosa me parece la vida, y el azar. Ese que parece jugar con todos nosotros por cómo nos va enredando una y otra vez. Personas de diferentes educaciones y lugares de procedencia nos hemos ido encontrando a lo largo de la vida persiguiendo sueños muy parecidos. Y como rara vez suele suceder, en ese caminar y caminar algunos hemos tenido la enorme suerte de poder hacer realidad muchos de esos sueños y anhelos. Ya sé, ya, en parte gracias a nuestro tesón. Pero también por la fortuna de encontrar el momento, el lugar y a las personas apropiadas.
Los tiempos cambian, las personas permanecen.
© Charly Mendoza

Donde dije digo…


Es matemático, se nos sigue yendo (al que se le vaya) la fuerza por la boca. No me extraña que a mi querido amigo y colega, quien suscribe el post anterior, le den los siete males con tanta palabra supuestamente bienintencionada. Viene a ser algo así como lo de navegar, todos nos creemos marineros por estar en la playa. Quien dice marineros dice coaches, vendedores o lo que se tercie. No hay nada como convocar una oferta de trabajo para darte cuenta de cuántos Diegos hay.
Por suerte para nosotros, nuestro patrón que desde luego sí es marinero, además de coach y vendedor, es también un hombre inasequible al desaliento. No hay más que ver su día a día, no para. Y eso que hay veces que dan ganas de aparcarlo todo y dedicarte a mirar la caída de la hoja, por decir algo.
© Fernando Vázquez

Todo es «Querer»

Yo te ayudo y tú me ayudas, y si no también. Si está en mi mano cómo no te voy a ayudar… Personalmente, soy un convencido de que siempre se puede hacer mucho más de lo que hacemos. La cuestión es querer.
.
Que hemos cometido errores en el pasado, por supuesto. Todos. Y posiblemente los seguiremos cometiendo en mayor o menor medida. La cuestión es ver si somos capaces de sobreponernos rápidamente cuando vuelva a ocurrir. La crisis económica que hemos vivido principalmente nos ha demostrado que todos vamos en el mismo barco. De nada sirve mirar para estribor dando la espalda a babor, si la ola viene mal dada nos afecta a todos por igual. Con lo cual, ya sabes, quiérete…
© Manel Marina